El cartón de huevo NO es un buen acondicionador acústico.

Cuando indagas en internet al respecto encuentras que este mito ha persistido más de lo que debería. Claro, sabemos que para muchos resulta muy atractiva la idea de usarlos dado a que conseguirlos es muy fácil y prácticamente gratis, y por supuesto su superficie irregular.

Pero eso no es todo, muchos testimonios de entusiastas defienden la postura de que sí es útil, encontraremos muchos post y hasta videos donde hacen comparaciones. Y no es menos cierto que en algunos casos hay “cierta” mejora acústica al usarlos, pero hay varios principios que se obvian cuando solo se toma en cuenta el criterio de la escucha.

Por esta razón tratare de abordar este tema de la manera más simple posible, aunque puede que tenga que profundizar en algún que otro punto. Al final siempre quedara a tu juicio si decides usarlos o no, al menos te recomiendo que tomes en cuenta estas cuestiones que mencionare a continuación, puede que descubras que no vale la pena usar cartones de huevos.

No tiene suficiente masa para aislar

La poca masa del cartón de huevo ni refleja ni absorbe el sonido que incide en él

Sin entrar en muchos tecnicismos de física, las señales de audio se propagan en forma de ondas y lo hacen a diferentes frecuencias. Cada una tiene un comportamiento diferente cuando se encuentran un obstáculo en su viaje, las frecuencias altas son más propensas a reflejarse en el objeto, mientras que las más graves pueden traspasarlo con más facilidad. Y no es que exactamente lo traspase, por tomar de ejemplo una pared al recibir el golpeo de esa energía propagada genera una oscilación que viaja a través de su grosor, y al llegar a la otra cara de la pared se genera una nueva onda en el aire, pero más amortiguada básicamente por la masa de dicha pared (hay una fórmula para calcular los db resultantes).

Para imaginárnoslo mejor, pensemos en lo que escuchamos cuando salimos de una discoteca. ¡Exacto, bajas frecuencias! En resumen, la masa del objeto y la energía que golpea en él son determinante. El cartón de huevo carece de la masa necesaria para evitar que los sonidos se propaguen a través de él, es decir, se necesita muy poca energía para hacerlo entrar en oscilación, por lo cual no solo las bajas, que necesitan más energía para generarse, pasaran por el sin pedir permiso, sino que además las medias y superiores lo podrán hacer sin mucho esfuerzo.

El material no absorbe bien

Ahora entra en juego el tipo de material del objeto, en especial su rigidez. El principio es sencillo: a mayor rigidez, menor amortiguación. Pensemos en lo que sucede cuando golpeamos con un martillo en una lámina de acero, y comparémoslo con el sonido que provoca golpear con la misma fuerza una esponja. Pues el golpeo de las ondas sonoras en los distintos materiales tiene el mismo efecto. El cartón de huevo al no ser, por decirlo de alguna manera, gomoso o esponjoso no absorbe el sonido bien, al contrario, hasta pudiera entrar en resonancia con algún que otro armónico.

Es difusor de altas, pero no basta

Si, tiene un diseño característico que lo hace atractivo. Este diseño al romper con el patrón regular común en una pared lisa pudiera actuar como difusor, incluso en ciertos ángulos hasta pudiera entrar en cancelación la señal de alta frecuencia incidente. Pero hasta ahí llegan los “beneficios”, como hemos visto hasta ahora entran en juego el resto de elementos que lo descalifican. Pero usar cartones de huevo no es la única manera de tener difusores en el estudio.

Supongamos que no tienes el dinero suficiente para comprar por ejemplo esponjas acústicas, ¿por qué no utilizas un panel de espuma o esponja, tal vez sacado de un colchón viejo (ten en cuenta el material y sus propiedades, usa sentido común por supuesto), y con creatividad creas un patrón irregular similar al del cartón de huevo? Obvio, esto no resolverá todos tus problemas de insonorización, pero es una idea de bajo costo, incluso hasta nulo, que además de actuar como difusor te brindara apoyo con el manejo de las bajas, sobre todo en los rincones de la habitación. Pero mi recomendación es que si vas en serio inviertas un poco en ello, créeme, lo merece.

Conclusiones

No seré yo quien te diga que hacer o no, muchos dicen haber experimentado mejoras con su uso. No obstante, ahora tienes más elementos para decidir, de ti depende tenerlos en cuenta y pasar a otro nivel en el mundo del sonido.

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